miércoles, 30 de enero de 2019

Siguiendo el verano: Rio de Janeiro Parte II


Amanece en Rio de Janeiro, después de tomar un basto desayuno llamado aquí "Cafe da manha", algo así como "Cafe de la mañana", decidimos aventurarnos a conocer la parte mas turística de la ciudad, tomamos el metro y nos dirigimos a la zona de Flamengo, desde aquí salen los autobuses que van a la estación del Tren del Corcovado, según nosotros habíamos madrugado para alcanzar lugar, pero sorpresa en la taquilla nos dicen que no hay mas lugares hasta el próximo día, aunque se puede subir en camioneta, como buen amante de los trenes tenia esa ilusión, nos retiramos de la taquilla derrotados, pero algo me hizo volver y ¡vaya suerte! se liberaron dos espacios, los cuales tomamos a toda prisa porque el tren estaba por partir, no puedo decirles como es subir por carretera, pero si puedo decirles que subir en el tren fue toda una experiencia, entre el ambientazo que se traían los brasileños y las vistas, aquello fue otro rollo; al llegar a la cima de la montaña, que les puedo decir, son de esos días que no olvidas jamas, ver primero el Cristo de espaldas a lo alto impresiona, subes a la base y ver la vista 360° de la ciudad te deja sin palabras, estuvimos ahí simplemente en silencio observando la capacidad del hombre para construir obras, que rebasan los limites de la imaginación humana.


Después de toda la mañana disfrutando las vistas desde el Corcovado, bajamos para comer, tomamos un autobús que nos dejo en Botafogo, que es una de las muchas Bahías que tiene la ciudad, su playa es tranquila aunque esta prohibido bañarse, después de tomar unas fotos subimos al piso superior de un centro comercial que esta allí, sin querer dimos con una terraza que tenia las mejores vistas de la bahía con el Pan de Azúcar de fondo, cual seria nuestra sorpresa que al recibir nuestros alimentos (muy rico por cierto) estaban servidos en vajilla de losa y los cubiertos eran de acero, y eso que era una plaza de comidas como cualquier otra, esa tarde volvimos a comer carne, los brasileños se pintan solos para la parrilla; Al terminar, salimos de la plaza e íbamos a tomar taxi, pero decidimos irnos caminando hasta la parada del teleférico el cuál sube al famoso Pan de Azúcar, uno de los mayores símbolos de Rio, la caminata estuvo padre entre un barrio de estudiantes, ya que aquí se encuentran algunas facultades de la universidad; Contrario a la mañana, la linea para comprar nuestro boleto fue algo corta y en menos de unos 20 minutos estábamos ya en la cima del Morro da Urca, escala para cambiar de teleférico, lo recorrimos un poco pero no queríamos perdernos el atardecer así que subimos rápido al siguiente transporte, desde lo alto se puede ver nuevamente la ciudad en todos sus ángulos, caminamos por sus senderos y exploramos varios miradores, hasta el momento en que el sol comenzó a teñir la ciudad de ocres, naranjas y violetas, el día se iba y con él, nuestro aliento, pronto la ciudad se ilumino y el espectáculo fue el cierre perfecto de un día para no olvidar jamas. 


Llevábamos varios días en Brasil, pero no nos habíamos metido al agua, así que habíamos decidido tomar este día para playa totalmente playa, temprano tomamos el metro hasta Ipanema, tan solo llegar nos dimos cuenta que los Cariocas disfrutan del mar y lo disfrutan bien, la playa estaba desbordada, bikinis por todos lados, bikinis grandes, bikinis chicos, bikinis de todos colores, porque si algo tiene el brasileño es que le gusta exhibir sus bien torneados cuerpos, la ciudad seria el acaboce de cualquier pareja celosa no me cabe la menor duda; caminamos un rato por la playa, la verdad como ya nos habían contado que habría que tener un poco de cuidado con los robos, decidimos no meternos y regresar a la alberca del hotel, después de relajarnos aquí un rato, volvimos a la playa, pero esta vez nos bajamos en Copacabana, recorrimos su espectacular avenida Atlántica, para nuestra sorpresa una vez durante las semanas previas al carnaval, esta avenida se convierte en el escenario de los ensayos generales para escuelas de samba que participan en el, ese día se armo tremenda fiesta con una de las escuelas que inundo las calles con bailes, samba, risas, de esos momentos en que te dejas llevar y terminas tan eufórico que sientes una gran felicidad, una alegría que te desborda, entonces, en ese preciso instante, sabríamos porque Rio de Janeiro es la Cidade Maravilhosa, una ciudad que enamora y enamora para siempre.


Flix te guía: 

Como llegar: Vuelo directo Ciudad de México - Sao Paulo duración 9 hrs. aprox.

Donde dormir: La zona centro es económica, la zona ideal es Copacabana.

Como moverse: Tomándose las precauciones debidas, combinar metro y autobuses.

Que comer: No pueden dejar de probar una deliciosa feojiada (una porción alcanza para dos), pao de queijo y como postre revitalizante un asaí (nieve de esta fruta típica de Brasil).

Moneda: Real (1 real equivale a aprox. 25 centavos americanos).

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